Los drapers diseñados por las principales marcas internacionales vuelven a cambiar su cara en 2025.
La evolución se enfoca, principalmente, en dotar de mayor flexibilidad a las plataformas y en minimizar las pérdidas.
1. División
Ahora están divididos en 3 secciones, incluso en los mayores anchos de trabajo, para facilitar la recolección, especialmente, en cultivos de tallos cortos y vainas bajas.
2. Ductilidad
Incorporan innovaciones para que la flexibilidad de la estructura cada vez sea mayor. Este es uno de los puntos en que más está centrada la competencia entre marcas.
3. Copiado del terreno
El fraccionamiento del cuerpo de la plataforma también apunta a afinar la adaptación a las irregularidades de los lotes.
4. Peso
Los accionamientos se están ubicando en la parte central de la estructura a fin de lograr un diseño ligero, aligerando el copiado y mejorando el copiado.
5. Atajando material
Se suman paneles laterales flotantes que cierran los espacios entre el marco y la correa para reducir las pérdidas.
6. Flujo de aire
Aparece el sistema de aire integrado que consiste en un ventilador montado en la parte trasera del cabezal. Su función es impulsar el aire hacia arriba desde la barra de corte hacia la parte trasera de las correas para evitar la pérdida de granos en la parte delantera del cabezal sobre la barra de corte.
7. Alimentación
Se incrementa la cantidad de dedos recolectores para garantizar un flujo de cultivo más eficiente desde la cuchilla hasta la entrada.
8. Altura
Se mejoran los sistemas de control automático de la altura para facilitar el trabajo del operario.
9. Conectividad
La tecnología ISOBUS también se instala en los drapers para interactuar con los controles de distintas marcas de cosechadoras.
10. Transporte
Se han optimizado los mecanismos que permiten acondicionar el draper para trasladarlo del campo a la ruta y viceversa, reduciendo los tiempos muertos.