Cabezales maiceros

Los cabezales maiceros conforman uno de los segmentos más dinámicos de la industria nacional de la maquinaria agrícola. MARCAS – MODELOS – TENDENCIAS -ESTADÍSTICAS

El mercado de cabezales maiceros es uno de los más dinámicos dentro del segmento de equipos para la recolección de granos.
Actualmente, se comercializan unos 1.200 equipos por año en el país.
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Nueve empresas nacionales e internacionales compiten en el segmento, con una variada gama de modelos.
La oferta totaliza unas 450 configuraciones diferentes, teniendo en cuenta para cada modelo los distintos anchos de labor y de distanciamiento entre hileras.
Los productos de fabricación nacional concentran 87% del total.

Tendencias Tecnológicas

La totalidad de los equipos disponibles incluyen versiones a 52,5 cm de distancia entre surcos, cubriendo un rango de 5 a 28 surcos de ancho de trabajo.
Las opciones más difundidas en esta modalidad son los maiceros de 14 y 18 surcos a 52,5 cm.
Por su parte, las variantes a 70 cm entre hilera suman 14 modelos diferentes, con fuerte presencia de las configuraciones en 10 y 12 surcos.
A estas modalidades se agregan los modelos configurables a 45, 50, 60, 80, 90, 150 y 230 cm entre hileras, entre otras opciones.
Cabe consignar que, en la mayoría de los casos, el distanciamiento entre hileras es variable, por lo que con un mismo maicero se pueden obtener múltiples configuraciones de trabajo.
Al igual que en otros rubros de la maquinaria agrícola, una tendencia dominante en el segmento de cabezales maiceros es la búsqueda de equipos de mayor ancho de labor.
De hecho, esta demanda va en línea con el incremento de la potencia y la capacidad de trilla de las cosechadoras de nueva generación.
Ello se ve reflejado en el lanzamiento de maiceros de mayor cantidad de surcos, por lo general equipados con bastidores de aluminio y componentes con materiales plásticos de alto impacto.
No obstante, en el repaso de la oferta disponible la mayoría de las empresas mantienen en su portafolio de negocios las opciones con baja cantidad de surcos.
Puntones y capotas. De perfil bajo y agudo, de fácil regulación, con sistema de plegado sencillo y de rápida remoción. Material de construcción liviano, preferentemente de plástico con diseño reforzado, capaz de penetrar debajo de plantas caídas, levantarlas y entregarlas individualmente erectas a los rolos de tracción.
Puntones laterales. De diseño agudo, de perfil suave y alto, con su parte superior ancha para guiar a las plantas sin provocar el desprendimiento de espigas.
Bastidor. Con un diseño de ángulo de trabajo que permita a los baldes de la cadena rozar el suelo en su punto más bajo.
Cadenas recolectoras. Con gran amplitud de ingreso de plantas y cucharas concéntricas de fácil regulación, tanto en la velocidad como en la tensión.
Rolos espigadores. De perfil cuadrado, pentagonal o hexagonal de diseño tronco-cónico, con chapas plegadas de fácil recambio.
Bordes cortantes. Otra variante son los rolos de bordes cortantes que realicen un quebrado del tallo sin llegar a cortarlo volviéndolo más frágil. Estos últimos son convenientes en la recolección de maíces con alta humedad (como se hace en Estados Unidos), mientras que en recolección de maíces secos (como se realiza en la Argentina) provocan cortes de tallos.
Rolos cónicos. La adopción futura de rolos cónicos mejorará el bajado de la planta y permitirá una mayor velocidad de cosecha sin ingreso de plantas a la cosechadora.
Placas espigadoras. Con diseño que eviten el desgaste y el corte de plantas. Además, deben disponer de fácil regulación (sea a través de un sistema mecánico, o, preferentemente, con accionamiento hidráulico o eléctrico desde la cabina del operario), con un indicador de referencia ubicado en un lugar visible para el conductor.
Placas gramilleras. De fácil regulación y resistentes al desgaste. Válvulas de retención de espigas de goma, de buen diseño y fácil recambio.
Sinfín. Con gran altura de alas para espigas de gran tamaño, paso amplio y bajo régimen de giro. Alabes entrecruzados en su parte central para una mejor alimentación de cilindro trillador.
Palas. Palas entregadoras centrales con diseño tangencial para evitar el voleo de espigas.
Zafe. Zafes del sinfín de alta sensibilidad y duración.
Bancadas. Bancadas de giro del sinfín en la parte media de los cabezales de más de 13 hileras.
Pantalla. De alambre reforzada ubicada sobre el embocador para evitar el voleo de espigas por parte del sinfín.
Cajas de mandos. Construidas de material liviano y equipadas con zafes individuales por hilera, con alta sensibilidad y duración.
Facilidad de adaptabilidad de la velocidad de giro del cabezal para diferentes estados del cultivo y cosechadoras.
Seguridad, Equipamiento de seguridad completo, en lo posible bajo normalización IRAM, con protección de todos los órganos en movimiento, calcomanías de alerta y de regulaciones elementales, detalles instructivos de funcionamiento y operación para mayor regularidad.
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